Un mozo cae vendido bajo la manada en el encierro de Mercaderes
Desde la perspectiva trasera de la calle Mercaderes el comentarista relata la caída de un corredor que queda bajo la manada durante el encierro. La manada avanza de forma muy compacta y a gran velocidad, lo que complica enormemente la carrera de los mozos. El relato subraya que el encierro en ese tramo supera los veinte metros por hora y que cualquier tropiezo puede resultar en pisotones por parte de los animales que vienen detrás. A pesar de la rapidez, algunos corredores logran entrar brevemente y salir de la cara de la manada.