Con emoción a flor de piel y alguna que otra lágrima, pero sobre todo con mucho agradecimiento, Aoiz despedía este viernes 15 de mayo con honores, un día antes de su jubilación, a Dolores Echarte Viana, quien ha sido la cara visible en la última etapa de la querida y emblemática tienda de chucherías ‘La Lola’.
Con emoción a flor de piel y alguna que otra lágrima, pero sobre todo con mucho agradecimiento, Aoiz despedía este viernes 15 de mayo con honores, un día antes de su jubilación, a Dolores Echarte Viana, quien ha sido la cara visible en la última etapa de la querida y emblemática tienda de chucherías ‘La Lola’. Un local que cumple este año 50 de actividad. Abría en 1976 y lo lideró primero su propia madre, Lola Viana Campos. Dolores es la tercera generación familiar que durante más de un siglo ha regentado tiendas de dulces en la villa, en su caso los últimos 36 años. Aprovechando la festividad de San Isidro, y con participación de grupos culturales locales, el homenaje sorpresa se celebraba pasado el mediodía y con el permiso de la lluvia. Se sumaban decenas de familiares y amistades. Bailaban los gigantes, cantaba la Coral San Miguel (poniendo incluso voz al aurresku bailado por la dantzari Saioa Arizkuren) y había reparto de regalos a la jubilada, como una camiseta personalizada del Club Deportivo Aoiz o un ramo de flores con gominolas y un pañuelo de la comparsa. 🔗 Conoce su historia en el enlace de nuestras historias y en www.diariodenavarra.es. ✍🏼 Aser Vidondo 📹 Cedidos